Amistad, esa mala costumbre - GROW Consultora
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Amistad, esa mala costumbre

Amistad, esa mala costumbre

A simple vista, el título podría sonar contradictorio o al menos confuso, pero concédanme el beneficio de la duda y compartamos estas líneas. Quizás al final, acuerden conmigo en que la amistad es una mala costumbre.

Los latinos en general y los argentinos en particular tenemos gran tendencia a cultivar nuestras relaciones de amistad. Muchas veces las definimos como las relaciones más importantes de nuestra vida, incluso por encima de relaciones familiares. La mayoría de nosotros ha sentido la dicha de tener una relación de amistad, de esas inolvidables. El disfrutar de ese estar con otro aún más cómodo de lo que me siento conmigo mismo.

¿Qué tiene esto de mala costumbre? En principio nada, el problema no es lo que tiene, sino de lo que carece. La amistad por lo general es una relación que no tiene diseño. Es una relación que de forma mágica se va manifestando, y nos encontramos siendo amigos, no es que esto sea malo, sino que no sabemos como es que sucede y muchas veces caemos en tomar estos ideales de como relacionarnos como regla para medir otras relaciones que no nos funcionan tan mágicamente.

De alguna manera inocente, buscamos replicar esa magia en otras relaciones, pensando que el truco nos va a salir siempre. O peor aún, que debiese salir siempre. Y cuando esto no sucede, empezamos a pensar que la magia no existe, sostenemos la ilusión de pensar que con nuestro amigo sí, pero que con otros no podremos replicar ese tipo de relación.

En ese punto es donde sostengo que la amistad es una mala costumbre al no saber como replicarla. Pero, (siempre hay un “pero”) quédese tranquilo amigo lector, porque me voy a atrever a compartirle 5 claves que pueden ser un aporte para volver a creer en la magia, hacer y hacerse ilusiones y poder recrear en todas las relaciones de su vida esa manera fácil de relacionarnos que nos es la amistad. Eso si, como todo buen mago podrá coincidir conmigo, para que un truco salga bien, es necesario practicarlo muchas veces. Le deseo paciencia y que practicar estas claves se transforme para usted en una “buena costumbre”

Clave 01: Atrévete a mostrarte

Esto es fundamental, algo que sentís que podes hacer con tus amigos es mostrarte tal cual sos. Podrás decirme que con tus amigos hay confianza, te entiendo…ahora bien ¿será que porque hay confianza te mostrás auténtico o porque te mostrás auténtico hay confianza?

Hay veces que evitamos mostrar las partes de quienes somos que menos orgullo nos dan, sin embargo, si buscamos una relación en serio (y no en serie) es importante dejarse ser. Y en ese sentido, es igual de importante, mostrar nuestro brillo, ser todo lo que podemos ser. Es muy triste que muchas veces busquemos “promediarnos”, tu luz propia siempre va a iluminar a los que tenés alrededor, jamás va a opacar a nadie.

El poder ser honesto, auténtico y “traerte” a la relación sin reversos, es el primer paso fundamental para construir una buena relación.

Clave 02: Sé curioso del otro

Supongo que acordarás conmigo que a lo largo de tu vida has ido cambiando. Esto también es valido para los otros. Todos vamos cambiando con el paso del tiempo. Nos gustan otras cosas, tenemos intereses nuevos, cambian nuestras maneras de ver el mundo, nos transformamos casi sin darnos cuenta.  ¿Por qué “eternizamos” al otro tras la etiqueta que alguna vez le pusimos?

¿Cómo sería atrevernos a mirar al otro desde la curiosidad de quién puede ser? Mirarlo como si fuese la primera vez que lo veo. Darle la oportunidad, desde mi contexto de no definirlo, de que sea quien quiera (y pueda) ser en ese momento presente. Dejemos de condicionar con nuestros preconceptos la posibilidad que el otro es.

Clave 03: Sé agradable, no agradador.

Creo que a todos nos gusta sentirnos a gusto con el otro. Esto sucede cuando distinguimos en la otra persona una característica que juzgamos valiosa para nosotros. Sin embargo, cuando el otro hace un esfuerzo para que lo queramos, o para caernos bien, se nos viene una sensación parecida a cuando entramos a un local y el vendedor es muy insistente y terminamos diciendo “solo estoy mirando”. En las relaciones hay veces que nos pasa igual y terminamos alejándonos de aquellos que se esfuerzan por caernos bien.

Lo mismo les sucede a los otros en relación con nosotros. No caigas en la tentación de “transformarte” para agradar. Si para llevarte bien con otro, tenés que llevarte mal con vos, esa relación jamás será sustentable, mucho menos mágica.

La invitación es que seas tu mejor versión, para vos en primera instancia, y si esto sucede, quédate tranquilo que otros podrán ver tu valor. ¡Y eso es agradable para todos!

Clave 04: Canjea expectativas por pedidos

“Estoy mal porque no hizo lo que a mi me hubiese gustado que haga y nunca le dije”, sé que leerlo puede causarte una sonrisa, pero te juro que compartirías mi tristeza si supieses cuantas veces escucho esto en mi trabajo como coach. Muchísimas relaciones se rompen por expectativas no cumplidas.

Sucede que nuestra relación con las expectativas es algo extraña, refieren aquello que nos gustaría que suceda, pero no estamos dispuesto a hacer nada para que pase, tercerizando la responsabilidad de lo que yo quiero que pase en otro que lo haga. ¡El error es que ni si quiera se lo informo y encima luego se lo reclamo!

Animarse a pedir lo que quiero en una relación es la mejor manera de cumplir con mis expectativas, darle la oportunidad al otro de hacer algo por mí y corrernos del espacio de los ideales hacia el terreno de los posibles. Es allí en donde se construyen las mejores relaciones.

Clave 05: Sé reciproco

No caigas en llevar una libretita con la cuenta que cuanto recibís y cuanto das en una relación, no creo que eso sea reciprocidad. Me suena más a utilitarismo relacional.

Suscribo al concepto de Ainy que tenían las antiguas tradiciones andinas, refiriéndose a la reciprocidad como a la acción de “tomar lo que nos ha sido dado, agradecerlo y multiplicarlo”

Si todos pudiésemos en nuestras relaciones hacer esas tres acciones, estaríamos completos “tomando” todo lo que el mundo y los otros tienen para darnos. Sintiendo y haciendo sentir a los otros la hermosa sensación de la “gratitud” y haciendo de este mundo algo mucho más bello “multiplicando” todo lo que hemos recibido.

Sin dudas creo que, si esto sucede, la amistad pasará de ser una mala costumbre a una sana relación consciente.

 

MCOA | Fernando J. Hindi

@ferhindi

Director de Grow Consultora