¿Estás jugando el Mundial de tu vida o lo estás comentando desde la tribuna?

¿Estás jugando el Mundial de tu vida o lo estás comentando desde la tribuna?

Comparte para crecer

Abstract para mentes inquietas

En plena fiebre mundialista, todos nos volvemos directores técnicos, réferis y críticos de sillón. Pero, ¿qué pasa cuando aplicamos esa misma lógica a nuestra vida y a nuestras organizaciones?

Inspirados en Historias para Crecer, el libro que escribimos y publicamos junto a Editorial Planeta, tiramos la pelota a la cancha para explorar una de las distinciones más desafiantes del Coaching Ontológico: la diferencia entre declararse víctima de las circunstancias o elegir ser el goleador de tu propio destino.

Por estos días no se habla de otra cosa. El Mundial paraliza pantallas, oficinas y charlas de café. De repente, millones de personas nos convertimos en analistas expertos: sabemos exactamente qué cambio tendría que haber hecho el DT, qué penal estuvo mal cobrado por el réferi y cómo tendría que haber pateado el delantero.

Mirar el partido desde la comodidad de la tribuna (o del sillón de tu casa) tiene una ventaja enorme: es seguro y es gratis. Desde ahí arriba nadie erra un pase, nadie sufre la presión de los defensores y, lo mejor de todo, la culpa de la derrota siempre es de otro.

El lío aparece cuando nos damos cuenta de que, sin querer, en nuestra vida hacemos algo parecido. Muchas veces nos encontramos viviendo nuestra vida como si fuéramos espectadores de nuestro propio partido.

Hablando desde la tribuna…

En las organizaciones y en los procesos individuales que acompañamos en Grow es muy común escuchar relatos que, si miramos bien, están construidos desde la tribuna:

  • «Mis colaboradores no tienen compromiso.»
  • «El mercado (o el país) no ayuda a los emprendedores.»
  • «Mi jefe es demasiado intolerante y no me apoya.»
  • «Mi pareja no hace lo que se supone que debería hacer.»
  • … (poné acá el ejemplo que prefieras)

Es un lugar cómodo. Nos libera de la culpa y nos alivia el peso.

Pero, como planteamos en nuestro Manifiesto Epistemológico, este marco de observación nos condena a la impotencia: si el resultado de mi empresa o de mi vida depende exclusivamente de factores externos, entonces yo no tengo capacidad de intervención.

Nos transformamos en relatores de una realidad que nos arrastra.

Ser el goleador

En el capítulo 10 de nuestro libro Historias para Crecer planteamos una distinción central: la responsabilidad no es una condena moral ni es sinónimo de culpa. Es una declaración de poder personal.

Es la capacidad situada de dar respuesta a la vida que acontece frente a nosotros, sin heroísmos, pero con protagonismo.

Pensemos en el goleador del equipo. Ese delantero que entra a la cancha con la clara intención de patear al arco y cambiar el resultado.

Él sabe tres cosas de manera impecable:

  1. No controla las circunstancias.
    No controla el clima, ni el estado del césped, ni las patadas de los defensores rivales.
  2. No busca culpables.
    Si el pase viene exigido, no se queda quejándose con el mediocampista mientras la jugada sigue. Estira la pierna e intenta resolver.
  3. Se hace cargo.
    Sabe que, a fin de cuentas, cambiar el marcador en la cancha depende de su voluntad de accionar, de su práctica sostenida y de su capacidad de coordinar con el resto del sistema.

Cuando un líder se anima a bajar de la tribuna y dice:

«Esto no funciona… por mí.»

el partido cambia por completo.

No lo dice para castigarse, sino porque entiende que, al verse como protagonista de la situación, recupera la llave para rediseñar procesos, abrir conversaciones difíciles y transformar resultados cuidando las relaciones involucradas.

Lo mismo ocurre cuando elegís esa posición en cualquier ámbito de tu vida.

¿Qué personaje estás representando?

Aprovechando el modo mundialista, te invitamos a mirar con honestidad los distintos ámbitos de tu vida —tu empresa, tu equipo, tus relaciones— y hacerte algunas preguntas:

¿Estás jugando como el goleador que patea al arco?, ¿O estás atajando penales a la defensiva?

¿Te encontrás como el réferi diciendo qué está bien y qué está mal?, ¿O como el DT diseñando estrategias perfectas en el pizarrón que nunca bajás a la acción?

El primer paso no te lleva mágicamente a ganar la copa.

Pero sí te saca de la tribuna y te pone los botines.

Si sentís que es momento de dejar de ser un extra en el fondo de la escena y querés entrenar la musculatura necesaria para mejorar tus relaciones y diseñar las conversaciones que necesitás para liderar tu vida, te esperamos.

En Grow Consultora abrimos espacios de formación y aprendizaje para quienes eligen transformar cómo observan el mundo, diseñan el partido que quieren jugar y salen a ganarlo.

Agendá una Sesión de Escucha de 30 minutos con un integrante de Grow Consultora y conversá sobre tu búsqueda personal.

Hacé clic en el botón que se encuentra a continuación para coordinar tu sesión.