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Cómo gestionar nuestro tiempo

Al inicio del año solemos plantearnos nuevas rutinas, hábitos y objetivos para el año que está comenzando. Conforme los meses avanzan, más temprano que tarde, muchas veces esas buenas intenciones quedan solamente en eso: buenas intenciones. Un gran factor determinante de nuestra efectividad es la capacidad de gestionar el tiempo.

 

Es común encontrarnos impedidos de hacer lo que deseamos porque “no tenemos tiempo”. Pareciera que el día no nos alcanza para meter dentro de la jornada todo lo que queremos. A la vez, si observamos con atención, le dedicamos tiempo valioso a actividades que no lo son, nos comprometemos a realizar actividades que no queremos, obviamos poner en agenda aquellas cosas que queremos que ocurran, en definitiva, no diseñamos el uso de nuestro tiempo de manera efectiva, condenándonos a una rutina que termina “eligiendo” por nosotros.

 

Sin embargo, me gusta repetir que el problema no es el tiempo sino las elecciones que tomamos. Todos contamos con 24hs todos los días, ni un minuto más ni uno menos. El tema es que decidimos hacer con nuestras 24hs. De algún modo, es mentira que no tenemos tiempo, en todo caso sería más adecuado decir “elegí dedicarle tiempo a…”.

 

Entendiendo entonces la falta de tiempo como un conflicto de elección y no de horas, no nos queda opción que mirarnos a nosotros en vez de al reloj. Dejar de prestar atención a cómo pasan las horas y poner foco en las decisiones que tomamos, los compromisos que asumimos y la planificación que realizamos de nuestras actividades.

 

Quiero compartirte 5 tips para optimizar la gestión de tu tiempo:

  1. Utilizar agenda

Esta es una condición ineludible si quieres mejorar tu gestión del tiempo. Ya sea de papel o con alguna aplicación en tu dispositivo (yo uso y recomiendo “Google calendar”) es fundamental puedas plantear tus días, semanas y hasta el año. De esta manera podrás proponerte a ti mismo la rutina a seguir. Ideal tener en cuenta las diferentes áreas de tu vida (salud, trabajo, estudio, relaciones, deportes, etc.) y muy importante incluir el total de las acciones a realizar. Muchas veces no agendamos actividades frecuentes que nos ocupan tiempo, ej.: las compras.

 

  1. Define tus prioridades

Distinguir lo urgente de lo importante es un gran primer paso para lograr definir tus prioridades. También te ayudara a discernir si hay acciones que realizas que puedes delegar o simplemente dejar de hacer.

El tiempo es finito, ya sabemos que son 24hs por día, de ti dependerá cuales son las actividades que incluirás y cuales requieres elegir dejar fuera de tu agenda.

No tengas miedo de soltar aquello que no es verdaderamente importante.

¡Llena tu agenda de cosas que te importan!

 

  1. Dale tiempo a lo verdaderamente importante para ti

Hay actividades como pasar tiempo con los seres queridos, hacer actividades para recrearnos, leer algún libro que nos gusta quedan relegadas en el día a día.

Incluye en tu agenda aquellas acciones que al final de cuentas, son las que te ayudan a darle sentido a tu vida.

Una buena forma es darte de a pocos espacios placenteros. Ej. Agendar una cena con tus amistades al mes. Si bien no es tu ideal si te gustaría verte más veces, es lo que hoy, como primer paso puedes como posible. Ir de a poco te acostumbrara a darle prioridad a tus elecciones.

 

  1. Se consecuente con lo planificado

La agenda se transforma en una gran amiga en tanto te ayuda a tomar decisiones. Frente a una nueva petición o propuesta, puedes apoyarte en tu agenda para decir “no, gracias. Ya tengo definido que realizare en ese horario”.

También, ten en cuenta que la agenda no está “escrita en piedra”, es decir, podemos cambiarla si vemos valor en una nueva propuesta.

La idea es que puedas decidir anticipadamente, evaluando tus prioridades “en frio” y no reaccionar impulsivamente “en caliente” cuando aparece una propuesta de cambio.

 

  1. Revisa tu planificación regularmente

Una de las principales fuentes de mejora es la revisión de nuestro accionar. Al plantear una agenda, puedes de manera regular, ir chequeando el nivel de ejecución de esta.

Es esperable que los primeros diseños de agenda que hagas no sean del todo efectivos y requieras introducir cambios que contemplen nuevas inquietudes o maneras más efectivas de hacerte cargo de tus actividades.

Un plan que no contenga instancias de revisión es un mal plan que se dirige a quedar obsoleto. Anímate a revisar lo que vienes haciendo y proponerte instancias de mejora.

 

firmahindi

MCOA l Fernando J. Hindi

Director de Grow Consultora

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